y
DESCARGA NUESTRA APPAHORA PUEDES DESCARGAR NUESTRA NUEVA APP

El Fantasma de Pichinde

Por la carretera que lleva a Yanaconas, a unos 19 km. de Cali, está Pichindé, un pequeño poblado en cuyo seno habita la maldición de una infortunada historia. 

Por el año de 1.689 llegó allí un fraile misionero que construyó una iglesia, en la que hizo ubicar la imagen gigante de una virgen que él mismo había traído desde Quito y cuyos ojos eran realmente dos hermosas esmeraldas de gran valor.

Se dice que un día llegó al pueblo un apuesto sacerdote que solía hablar un tanto enredado y quien fácilmente se ganó la confianza de los feligreses a punta de misas y sermones. Sin embargo, a los pocos días de su arribo, el hombre fue hallado muerto en la iglesia, aplastado por la imagen de piedra de la virgen, cuyos ojos habían desaparecido.

Al hacer investigaciones en la Arquidiócesis de Cali se corroboró que no había ningún padre asignado para la parroquia de Pichindé. Desde entonces un extraño hecho tiene lugar en la carretera, justo a la hora de la oración, en un lugar hoy llamado Peñasblancas; en la vía se aparece el joven sacerdote, bien vestido y con gafas oscuras, siempre solicitando al viajante un aventón. Pero en el momento de recogerlo, la gente se lleva un tremendo susto al darse cuenta de que el sujeto desaparece de inmediato una vez es recogido. Se rumora que en medio de su desespero, intenta hallar a quien se llevó las joyas que por ley de ladrones, le pertenecen.